martes, 29 de marzo de 2011

SESIÓN 2: LA MONOGRAFÍA

CÓMO HACER UNA MONOGRAFÍA

Alberto F. Roldán

Frecuentemente se da la situación en la que un profesor solicita a sus alumnos la redacción de una monografía, dando por sentado que ellos ya saben cómo hacer el trabajo. Sin embargo, en general, en el nivel de estudios secundarios y a veces terciarios, no se proveen de las herramientas básicas para la tarea. Es por ello que, con el fin de solucionar el problema, a continuación ofrecemos las nociones básicas para que el alumno sepa COMO HACER UNA MONOGRAFIA.

1. ¿QUE ES UNA MONOGRAFIA?

Se puede definir como la redacción de un tema específico de una ciencia o campo del conocimiento.

2. ¿QUÉ PASOS HAY QUE DAR?

2.1. Elegir el tema.

Este es el primer paso. Es muy importante porque de él depende en gran medida el éxito y valor del trabajo a realizar. Si la monografía no es solicitada específicamente por el profesor, entonces es el alumno quien debe elegir el tema. En tal caso, ¿cómo proceder?

Sugerimos varios caminos a seguir.

2.1.1 Examinar experiencias personales. Por ejemplo si la monografía es sobre pastoral, nos puede interesar saber cómo aconsejar a matrimonios con problemas. Si fuera en el campo de la misión, nos interesaría averiguar por qué cierta iglesia cristiana define la misión de la Iglesia de determinada manera.

2.1.2 Averiguar qué temas se han investigado recientemente sobre el campo asignado. Para ello podemos recurrir a revistas especializadas sobre la misión o sobre el trabajo pastoral.

2.1.3 Pensar sobre las necesidades de la Iglesia. ¿Cuáles son los problemas actuales que la afectan? ¿En qué temas se observa un déficit marcado en cuanto al conocimiento?

2.1.4 Dialogar con profesores o especialistas en el campo a investigar: Biblia, pastoral, misión, etc.

Para elegir el tema hay que tener en cuenta varios factores: el interés personal y general sobre el mismo, la utilidad del trabajo a realizar y las fuentes de información que estén a nuestra mano. No es aconsejable que nos embarquemos en una investigación para la cual no dispongamos de las fuentes de información o para la que no encontremos bibliografía suficiente.

3. ¿CÓMO LIMITAR EL TEMA?

Tan importante como la elección del tema es su limitación. Si no ajustamos bien el tema no sabremos adónde apuntamos ni tampoco sabremos cuándo terminaremos. De mayor a menor se trata de:

Tema general

Sub-tema

Monografia

Ejemplo: Tema general: el Espiritu Santo

Sub-tema: el Espíritu Santo en el Evangelio de Juan

Monografía: obra del Espiritu Santo segun el discurso de Jesús en Juan 16.

Ejemplo: Tema general: el divorcio

Sub-tema: el divorcio en la Biblia

Monografia: en divorcio en la enseñanza de Mateo 19.1-12

Ejemplo: Tema general: familia

Sub-tema: crisis familiar

Monografia: la crisis familiar en los barrios periféricos del gran Buenos Aires

4. HACER UN BOSQUEJO TENTATIVO

Escribir una monografía, elaborar un trabajo de investigación o escribir una tesis es como edificar una casa. Lo primero que tenemos que hacer es contar con el terreno y luego tener una idea aproximada del espacio que queremos construir: 2 o 3 dormitorios, cocina, living, etc. El bosquejo tentativo sería una especie de plano de construcción que nos da el marco general del trabajo a realizar. Luego, vamos levantando las paredes, que serían los contenidos propios de cada parte. En realidad, el producto final (la casa terminada) no sabemos realmente como va a quedar. En la última parte de la construcción se nos puede ocurrir cambiar la fachada del edificio y ponerle piedra en lugar de ladrillo visto. Así sucede con la monografía, lo primero que necesitamos, después de elegir el tema y delimitarlo es hacer un bosquejo o esqueleto básico.

En ese bosquejo tenemos que poner divisiones mayores del tema y divisiones menores. Estas últimas, sólo en el caso de que se nos ocurriera, ya que a esta altura del trabajo es difícil que tengamos tantos datos como para hacer esas divisiones menores.

5. RECOPILAR INFORMACIÓN

En esta etapa de la tarea nos dedicamos a reunir información sobre el tema a tratar. Para ello recurrimos a:

5.1. Archivos de bibliotecas

5.2. Bibliografías sobre el tema a estudiar

5.3. Hojear revistas que traten el tema

5.4. Observar artículos en diccionarios y enciclopedias

5.5. Consultar a profesores o especialistas en la materia

5.6. Hacer un listado de personas a las cuales podríamos entrevistar para recabar información, en el caso de que la modalidad de la monografía lo permita. Por ejemplo si se trata de un estudio histórico de una denominación, debemos pensar en personas que tuvieron relación directa con los fundadores de la misma.

OBSERVACIÓN: Siempre que es posible, hay que recurrir a fuentes primarias. Por ejemplo en Historia de la Iglesia, si vamos a citar a Eusebio de Cesarea, es preferible citar directamente de su obra Historia eclesiástica, y no de citas indirectas que Justo González u otro historiador hagan de esa obra original. Lo mismo sucede con autores como Agustín de Hipona (ej. La ciudad de Dios), etc.

6. PREPARAR FICHAS O APUNTES

Este paso consiste en leer las fuentes disponibles, haciéndolo con criterio, es decir, siguiendo ciertas pautas básicas:

6.1. Extractando el contenido que deseamos utilizar.

6.2. Resumiendo el contenido en nuestras propias palabras.

6.3. Escribiendo críticas breves que no queremos olvidar a la hora de redactar la monografía.

OBSERVACION: Cuando las citas que extraemos del contenido son directas, hay que copiarlas entre comillas y con exactitud, sin agregar ni quitar nada. Si deseamos omitir alguna oración de la cita que extraemos tenemos que colocar el siguiente signo entre corchetes: [...] y luego continuar la cita.

7. ORGANIZAR LOS DATOS RECOGIDOS

Ahora corresponde organizar los contenidos extraídos. Para ello, tenemos que revisar y ampliar el bosquejo tentativo y colocar claves de las citas que queremos hacer en cada una de las subdivisiones del bosquejo.

Ej. La obra del Espíritu Santo en Juan 16.

1.1 Convence de pecado. Cit. Hendriksen, Comentario a Juan, pp. 76-78; Nuevo Comentario Bíblico, p. 679; sig. de “convencer” o “redargüir”, Diccionario del N.T, p. 459.

1.2 Guía a la verdad. Ver José Martínez, La obra del Espíritu en la Iglesia, p. 213.

8. ESTRUCTURA DE LA MONOGRAFIA

Toda monografía tiene una estructura que consiste en:

8.1. Portada: donde va el título, el autor, a quien es presentada, la materia a la que corresponde, la facultad o seminario, la ciudad y la fecha (ver ejemplos en apéndices).

8.2. Introducción: donde se indica el tema, el propósito, circunstancias que llevaron a elegirlo, lo que se quiere demostrar y otros elementos que tienen que ver con aspectos introductorios del tema.

8.3. Indice: títulos y subtítulos con las páginas donde comienzan.

8.4. Cuerpo: donde se desarrolla el tema.

8.5. Conclusión: la página o las páginas donde se remata el trabajo y donde se resume la investigación sin agregar nuevos datos.

8.6. Notas: Si las notas con citas de las obras, comentarios, etc. no son ubicadas al pie de página, son escritas después de la conclusión bajo el titulo NOTAS. Cada nota lleva un número correlativo.

IMPORTANTE: Todo contenido o pensamiento que no sea nuestro, debe ser consignado como cita directa del autor que hemos consultado. De otro modo estamos plagiando contenidos los que hacemos pasar como propios. Cuando la cita que consignamos es breve (hasta tres renglones) van en el mismo texto de la monografía, entre comillas. Si la cita tiene más de tres renglones, va aparte, con sangría de 4 espacios y a un renglón, mientras el texto de la monografía se escribe en páginas de tamaño carta y a DOBLE ESPACIO.

8.7. Apéndices: Para el caso cuando ciertos aspectos de la monografía no los hemos ubicado dentro del texto porque nos parecía que no correspondía en ese lugar. Ejemplo: “El divorcio según los padres de la Iglesia”, podría ser un apéndice para el tema: “El divorcio en las enseñanzas de Jesús en Mateo 19.”

8.8. Bibliografía:

La bibliografía debe incluir todas las obras consultadas realmente, citadas o no citadas directamente en el trabajo. La bibliografía debe hacerse con apellido y nombre del autor, título subrayado o en cursiva, ciudad donde se editó la obra (si es una edición segunda, tercera, cuarta, etc. debe consignarse), editorial, año de edición. Para quienes usan PC, en Word: . Esto permite una mejor visualización de los apellidos, que aparecen sin sangría.

Ej.

BRIGHT, John. La historia de Israel, 5ta. ed., trad. M. Villanueva, Bilbao: Descleé de Brouwer, 1970.

NEILL, Stephen. El anglicanismo, trad. José Luis Lana, Madrid: Iglesia Española Reformada Episcopal, 1986.

SOMOZA, Ana. Aprendiendo a enseñar la Biblia, 3ra. ed., Buenos Aires, Publicaciones Alianza, 1999.

Nota: en la bibliografía final no se consignan páginas de libros completos (solo las páginas de artículos de revistas o secciones de un libro de varios autores o con un compilador).

En el caso de las citas textuales, introducidas en el cuerpo de la monografía, debe procederse así:

Si la cita es menor a tres líneas, debe hacerse entre comillas, y hacer la llamada a nota al pie (o al final) al terminar las comillas.

Si la cita es mayor a tres líneas, debe hacerse así: dejar un espacio libre luego de la última palabra del autor de la monografía. Escribir la cita textual dejando un espacio de sangría desde el margen izquierdo. Al terminar la cita, hacer la llamada a la nota al pie (o al final) y dejar un espacio libre (una línea en blanco) para continuar con la redacción propia del autor de la monografía (Ud.).

En ambos casos, en la nota, consignar, en este orden: Nombre y Apellido del autor, título de la obra en cursivas o subrayado, ciudad, año de edición que se está citando, página de la que se extrae la cita textual.

NOTA: OBSERVE QUE EN EL CASO DE LA BIBLIOGRAFÍA FINAL, EL AUTOR SE ESCRIBE EN ORDEN “APELLIDO, NOMBRES”. NO ASÍ EN EL CASO DE LAS NOTAS AL PIE, DONDE SE ESCRIBE “NOMBRE Y APELLIDO”. LOS DATOS BIBLIOGRÁFICOS DEBEN CITARSE EN EL ORDEN DADO.

Por ejemplo:

Por su parte Bruno Secondin comenta:

Para muchos la palabra “espiritual” sigue evocando algo inmaterial, vitalista o, a lo sumo, experiencial – hecho de imaginación, simbología, metáforas y silencios, y sobre todo, de “rarezas” e histerismos-, que escapa a las exigencias de una racionalidad moderna. [1]

En el caso de una obra escrita por varios autores se puede utilizar la abreviatura AA.VV. (=autores varios). En el caso de obras compiladas por un autor, pero que incluyen artículos o capítulos de otros autores, se consigna, por ejemplo (en la nota al pie):

John Yoder (compilador), Textos escogidos de la reforma radical, Buenos Aires, La Aurora, 1976.

Si se citan artículos publicados en un libro compilado por otro autor, debe citarse así (en la nota al pie):

Thomas Müntzer, “Sermón ante los príncipes”, en John Yoder (compilador), Textos escogidos de la reforma radical, Buenos Aires, La Aurora, 1976, p. 97

Artículos publicados en revistas

Se debe citar Nombre y Apellido del autor, título del artículo entre comillas, en Título de la revista en cursiva, nro. de volumen (año entre paréntesis), página de la cita. Por ejemplo (en la nota al pie):

José Míguez Bonino, “Las iglesias protestantes y evangélicas en América Latina y el Caribe: un ensayo interpretativo”, en Cuadernos de Teología XIV (1995), p. 29.

Nota: observe que no el título de la revista, el número de volumen y el año no van separados por comas.

Op. cit. A fin de evitar la sobreabundancia de datos, cuando uno va a trabajar con una sola obra de un autor, en la primer cita debe hacer la cita completa (como en el ejemplo de la nota 1). Pero luego, en las citas subsiguientes de esa única obra con la que se trabajará en la monografía, puede escribirse (siguiendo el ejemplo):

Bruno Secondin, op. cit., p. 45 .

Citas de material de Internet. El material citado de Internet se puede citar de dos maneras:

Alberto Roldán, art. “Cómo hacer una monografía”, extraído de http://www.fiet.com.ar/articulo/monografia_roldan.doc (recuperado el 4 de marzo de 2008, 16.35 hs.)

O bien

Alberto Roldán, http://www.fiet.com.ar/articulo/monografia_roldan.doc (recuperado el 4 de marzo de 2008, 16.35 hs.)

Op. cit. quiere decir “obra citada”, en abreviatura latina. En el caso que se trabajen dos (o más) obras del mismo autor, luego de la primer cita (donde se consignan todos los datos bibliográficos) puede citarse de manera abreviada: Bruno Secondin, Espiritualidad en diálogo, p. 9

Nota: nunca debe usarse op. cit. para un autor del que vamos citar más de una obra en la monografía, porque el lector no sabrá de cuál de las obras se trata.

Ibíd. Otro modo de evitar la abundancia de datos es la utilización de la expresión Ibídem (abreviada generalmente por Ibíd o Ibid.). Se utiliza esta expresión cuando uno va a citar otro párrafo de la misma obra en una nota inmediatamente posterior. Entonces, quiere decir que se está trabajando la misma obra de la última cita, pero en una página distinta (si es en la misma página que la cita anterior, solo puede ponerse Ibíd., y en tal caso se entiende que es otro párrafo de la misma página citada previamente).

Nota: en la utilización de Ibíd. Hay que tener cuidado de no intercalar entre dos citas previamente hechas una tercer cita nueva de otra obra, puesto que se corta la cadena de referencia del Ibíd.

Negritas o cursivas originales. Si la cita que uno hace textualmente tiene negritas, subrayado o cursivas, debe consignarse, luego de la indicación de página, “negritas originales”, “cursivas originales”, o “énfasis original”. También existe la posibilidad de que uno (como autor de la monografía) quiera dar énfasis a ciertas palabras de la cita. En tal caso, debe consignarse “énfasis nuestro”, “cursivas añadidas”, o palabras similares.

Nota: evitar la expresión “negritas del autor” o “cursivas del autor”, puesto que genera dudas; ¿qué autor, el del libro o el de la monografía?

9. ESCRIBIR LA MONOGRAFÍA

Con los datos recogidos y el bosquejo más o menos completo con sus divisiones y sub-divisiones, ahora hay que redactar el trabajo.

Algunos aspectos prácticos que hacen a la redacción son los siguientes:

9.1.1 Utilizar los términos exactos. Si hay dudas, consultar al diccionario.

9.1.2 Escribir en tercera persona es aconsejable, sobre todo cuando se escribe una tesis. Por ej.: En lugar de decir: “como resultado de la investigación que he realizado...” debiera decirse: “como resultado de la investigación que el autor ha realizado...”

9.1.3 Gramática y puntuación. Procurar que las oraciones sean completas, con sujeto y predicado y no frases aisladas. Procurar oraciones cortas. Evitar repeticiones innecesarias. Coordinar bien los tiempos verbales. Por ejemplo si estamos usando el pasado, no cambiar a tiempo presente en el mismo párrafo y viceversa. En cuanto a puntuación, colocar donde corresponden los puntos que dividen las oraciones. Si se cambia de párrafo se coloca punto y aparte. Las comas (,) se utilizan para separar una serie de cosas: ej. “El problema de esas iglesias radicaba en: conflictos, liderazgo y administración.” La conjunción se coloca antes del último término de la lista.

9.1.4 Evitar en la medida de lo posible la adjetivación. En monografías o tesis, el autor tiene que procurar ser objetivo y no tendencioso. Por lo tanto, debe evitar el uso indiscriminado de adjetivos. 8.1.5 Evitar el lenguaje ampuloso y afectado. Con esto se hace referencia a aquella tendencia de algunos escritores que abusan del pleonasmo y lenguaje muy rebuscado que lo torna ininteligible.

“No es propia de un trabajo científico o literario una prosa abigarrada, barroca o pomposa, salvo que se pretenda ocultar carencia de ideas o presentarse con pretensiones de genio. La redacción científica ha de guardar en su estilo un cierto ascetismo literario: debe ser llana, directa y precisa. Una monografía escrita en buen estilo reunirá las características de unidad, precisión, fluidez y concisión.” (Como redactar una monografía, Buenos Aires: Ed. Didacta, 1977, p. 47).

Para lograr todo esto sólo se requiere una cosa: práctica.

Tomado con fines didácticos de la página web http://www.scribd.com/monografia-roldan/d/524307 por el profesor Carlos Vielma. V Preescolar CUAM. Yaracuy. Marzo 2010

SESIÓN 2: LA MONOGRAFÍA

CÓMO HACER UNA MONOGRAFÍA

Alberto F. Roldán

Frecuentemente se da la situación en la que un profesor solicita a sus alumnos la redacción de una monografía, dando por sentado que ellos ya saben cómo hacer el trabajo. Sin embargo, en general, en el nivel de estudios secundarios y a veces terciarios, no se proveen de las herramientas básicas para la tarea. Es por ello que, con el fin de solucionar el problema, a continuación ofrecemos las nociones básicas para que el alumno sepa COMO HACER UNA MONOGRAFIA.

1. ¿QUE ES UNA MONOGRAFIA?

Se puede definir como la redacción de un tema específico de una ciencia o campo del conocimiento.

2. ¿QUÉ PASOS HAY QUE DAR?

2.1. Elegir el tema.

Este es el primer paso. Es muy importante porque de él depende en gran medida el éxito y valor del trabajo a realizar. Si la monografía no es solicitada específicamente por el profesor, entonces es el alumno quien debe elegir el tema. En tal caso, ¿cómo proceder?

Sugerimos varios caminos a seguir.

2.1.1 Examinar experiencias personales. Por ejemplo si la monografía es sobre pastoral, nos puede interesar saber cómo aconsejar a matrimonios con problemas. Si fuera en el campo de la misión, nos interesaría averiguar por qué cierta iglesia cristiana define la misión de la Iglesia de determinada manera.

2.1.2 Averiguar qué temas se han investigado recientemente sobre el campo asignado. Para ello podemos recurrir a revistas especializadas sobre la misión o sobre el trabajo pastoral.

2.1.3 Pensar sobre las necesidades de la Iglesia. ¿Cuáles son los problemas actuales que la afectan? ¿En qué temas se observa un déficit marcado en cuanto al conocimiento?

2.1.4 Dialogar con profesores o especialistas en el campo a investigar: Biblia, pastoral, misión, etc.

Para elegir el tema hay que tener en cuenta varios factores: el interés personal y general sobre el mismo, la utilidad del trabajo a realizar y las fuentes de información que estén a nuestra mano. No es aconsejable que nos embarquemos en una investigación para la cual no dispongamos de las fuentes de información o para la que no encontremos bibliografía suficiente.

3. ¿CÓMO LIMITAR EL TEMA?

Tan importante como la elección del tema es su limitación. Si no ajustamos bien el tema no sabremos adónde apuntamos ni tampoco sabremos cuándo terminaremos. De mayor a menor se trata de:

Tema general

Sub-tema

Monografia

Ejemplo: Tema general: el Espiritu Santo

Sub-tema: el Espíritu Santo en el Evangelio de Juan

Monografía: obra del Espiritu Santo segun el discurso de Jesús en Juan 16.

Ejemplo: Tema general: el divorcio

Sub-tema: el divorcio en la Biblia

Monografia: en divorcio en la enseñanza de Mateo 19.1-12

Ejemplo: Tema general: familia

Sub-tema: crisis familiar

Monografia: la crisis familiar en los barrios periféricos del gran Buenos Aires

4. HACER UN BOSQUEJO TENTATIVO

Escribir una monografía, elaborar un trabajo de investigación o escribir una tesis es como edificar una casa. Lo primero que tenemos que hacer es contar con el terreno y luego tener una idea aproximada del espacio que queremos construir: 2 o 3 dormitorios, cocina, living, etc. El bosquejo tentativo sería una especie de plano de construcción que nos da el marco general del trabajo a realizar. Luego, vamos levantando las paredes, que serían los contenidos propios de cada parte. En realidad, el producto final (la casa terminada) no sabemos realmente como va a quedar. En la última parte de la construcción se nos puede ocurrir cambiar la fachada del edificio y ponerle piedra en lugar de ladrillo visto. Así sucede con la monografía, lo primero que necesitamos, después de elegir el tema y delimitarlo es hacer un bosquejo o esqueleto básico.

En ese bosquejo tenemos que poner divisiones mayores del tema y divisiones menores. Estas últimas, sólo en el caso de que se nos ocurriera, ya que a esta altura del trabajo es difícil que tengamos tantos datos como para hacer esas divisiones menores.

5. RECOPILAR INFORMACIÓN

En esta etapa de la tarea nos dedicamos a reunir información sobre el tema a tratar. Para ello recurrimos a:

5.1. Archivos de bibliotecas

5.2. Bibliografías sobre el tema a estudiar

5.3. Hojear revistas que traten el tema

5.4. Observar artículos en diccionarios y enciclopedias

5.5. Consultar a profesores o especialistas en la materia

5.6. Hacer un listado de personas a las cuales podríamos entrevistar para recabar información, en el caso de que la modalidad de la monografía lo permita. Por ejemplo si se trata de un estudio histórico de una denominación, debemos pensar en personas que tuvieron relación directa con los fundadores de la misma.

OBSERVACIÓN: Siempre que es posible, hay que recurrir a fuentes primarias. Por ejemplo en Historia de la Iglesia, si vamos a citar a Eusebio de Cesarea, es preferible citar directamente de su obra Historia eclesiástica, y no de citas indirectas que Justo González u otro historiador hagan de esa obra original. Lo mismo sucede con autores como Agustín de Hipona (ej. La ciudad de Dios), etc.

6. PREPARAR FICHAS O APUNTES

Este paso consiste en leer las fuentes disponibles, haciéndolo con criterio, es decir, siguiendo ciertas pautas básicas:

6.1. Extractando el contenido que deseamos utilizar.

6.2. Resumiendo el contenido en nuestras propias palabras.

6.3. Escribiendo críticas breves que no queremos olvidar a la hora de redactar la monografía.

OBSERVACION: Cuando las citas que extraemos del contenido son directas, hay que copiarlas entre comillas y con exactitud, sin agregar ni quitar nada. Si deseamos omitir alguna oración de la cita que extraemos tenemos que colocar el siguiente signo entre corchetes: [...] y luego continuar la cita.

7. ORGANIZAR LOS DATOS RECOGIDOS

Ahora corresponde organizar los contenidos extraídos. Para ello, tenemos que revisar y ampliar el bosquejo tentativo y colocar claves de las citas que queremos hacer en cada una de las subdivisiones del bosquejo.

Ej. La obra del Espíritu Santo en Juan 16.

1.1 Convence de pecado. Cit. Hendriksen, Comentario a Juan, pp. 76-78; Nuevo Comentario Bíblico, p. 679; sig. de “convencer” o “redargüir”, Diccionario del N.T, p. 459.

1.2 Guía a la verdad. Ver José Martínez, La obra del Espíritu en la Iglesia, p. 213.

8. ESTRUCTURA DE LA MONOGRAFIA

Toda monografía tiene una estructura que consiste en:

8.1. Portada: donde va el título, el autor, a quien es presentada, la materia a la que corresponde, la facultad o seminario, la ciudad y la fecha (ver ejemplos en apéndices).

8.2. Introducción: donde se indica el tema, el propósito, circunstancias que llevaron a elegirlo, lo que se quiere demostrar y otros elementos que tienen que ver con aspectos introductorios del tema.

8.3. Indice: títulos y subtítulos con las páginas donde comienzan.

8.4. Cuerpo: donde se desarrolla el tema.

8.5. Conclusión: la página o las páginas donde se remata el trabajo y donde se resume la investigación sin agregar nuevos datos.

8.6. Notas: Si las notas con citas de las obras, comentarios, etc. no son ubicadas al pie de página, son escritas después de la conclusión bajo el titulo NOTAS. Cada nota lleva un número correlativo.

IMPORTANTE: Todo contenido o pensamiento que no sea nuestro, debe ser consignado como cita directa del autor que hemos consultado. De otro modo estamos plagiando contenidos los que hacemos pasar como propios. Cuando la cita que consignamos es breve (hasta tres renglones) van en el mismo texto de la monografía, entre comillas. Si la cita tiene más de tres renglones, va aparte, con sangría de 4 espacios y a un renglón, mientras el texto de la monografía se escribe en páginas de tamaño carta y a DOBLE ESPACIO.

8.7. Apéndices: Para el caso cuando ciertos aspectos de la monografía no los hemos ubicado dentro del texto porque nos parecía que no correspondía en ese lugar. Ejemplo: “El divorcio según los padres de la Iglesia”, podría ser un apéndice para el tema: “El divorcio en las enseñanzas de Jesús en Mateo 19.”

8.8. Bibliografía:

La bibliografía debe incluir todas las obras consultadas realmente, citadas o no citadas directamente en el trabajo. La bibliografía debe hacerse con apellido y nombre del autor, título subrayado o en cursiva, ciudad donde se editó la obra (si es una edición segunda, tercera, cuarta, etc. debe consignarse), editorial, año de edición. Para quienes usan PC, en Word: . Esto permite una mejor visualización de los apellidos, que aparecen sin sangría.

Ej.

BRIGHT, John. La historia de Israel, 5ta. ed., trad. M. Villanueva, Bilbao: Descleé de Brouwer, 1970.

NEILL, Stephen. El anglicanismo, trad. José Luis Lana, Madrid: Iglesia Española Reformada Episcopal, 1986.

SOMOZA, Ana. Aprendiendo a enseñar la Biblia, 3ra. ed., Buenos Aires, Publicaciones Alianza, 1999.

Nota: en la bibliografía final no se consignan páginas de libros completos (solo las páginas de artículos de revistas o secciones de un libro de varios autores o con un compilador).

En el caso de las citas textuales, introducidas en el cuerpo de la monografía, debe procederse así:

Si la cita es menor a tres líneas, debe hacerse entre comillas, y hacer la llamada a nota al pie (o al final) al terminar las comillas.

Si la cita es mayor a tres líneas, debe hacerse así: dejar un espacio libre luego de la última palabra del autor de la monografía. Escribir la cita textual dejando un espacio de sangría desde el margen izquierdo. Al terminar la cita, hacer la llamada a la nota al pie (o al final) y dejar un espacio libre (una línea en blanco) para continuar con la redacción propia del autor de la monografía (Ud.).

En ambos casos, en la nota, consignar, en este orden: Nombre y Apellido del autor, título de la obra en cursivas o subrayado, ciudad, año de edición que se está citando, página de la que se extrae la cita textual.

NOTA: OBSERVE QUE EN EL CASO DE LA BIBLIOGRAFÍA FINAL, EL AUTOR SE ESCRIBE EN ORDEN “APELLIDO, NOMBRES”. NO ASÍ EN EL CASO DE LAS NOTAS AL PIE, DONDE SE ESCRIBE “NOMBRE Y APELLIDO”. LOS DATOS BIBLIOGRÁFICOS DEBEN CITARSE EN EL ORDEN DADO.

Por ejemplo:

Por su parte Bruno Secondin comenta:

Para muchos la palabra “espiritual” sigue evocando algo inmaterial, vitalista o, a lo sumo, experiencial – hecho de imaginación, simbología, metáforas y silencios, y sobre todo, de “rarezas” e histerismos-, que escapa a las exigencias de una racionalidad moderna. [1]

En el caso de una obra escrita por varios autores se puede utilizar la abreviatura AA.VV. (=autores varios). En el caso de obras compiladas por un autor, pero que incluyen artículos o capítulos de otros autores, se consigna, por ejemplo (en la nota al pie):

John Yoder (compilador), Textos escogidos de la reforma radical, Buenos Aires, La Aurora, 1976.

Si se citan artículos publicados en un libro compilado por otro autor, debe citarse así (en la nota al pie):

Thomas Müntzer, “Sermón ante los príncipes”, en John Yoder (compilador), Textos escogidos de la reforma radical, Buenos Aires, La Aurora, 1976, p. 97

Artículos publicados en revistas

Se debe citar Nombre y Apellido del autor, título del artículo entre comillas, en Título de la revista en cursiva, nro. de volumen (año entre paréntesis), página de la cita. Por ejemplo (en la nota al pie):

José Míguez Bonino, “Las iglesias protestantes y evangélicas en América Latina y el Caribe: un ensayo interpretativo”, en Cuadernos de Teología XIV (1995), p. 29.

Nota: observe que no el título de la revista, el número de volumen y el año no van separados por comas.

Op. cit. A fin de evitar la sobreabundancia de datos, cuando uno va a trabajar con una sola obra de un autor, en la primer cita debe hacer la cita completa (como en el ejemplo de la nota 1). Pero luego, en las citas subsiguientes de esa única obra con la que se trabajará en la monografía, puede escribirse (siguiendo el ejemplo):

Bruno Secondin, op. cit., p. 45 .

Citas de material de Internet. El material citado de Internet se puede citar de dos maneras:

Alberto Roldán, art. “Cómo hacer una monografía”, extraído de http://www.fiet.com.ar/articulo/monografia_roldan.doc (recuperado el 4 de marzo de 2008, 16.35 hs.)

O bien

Alberto Roldán, http://www.fiet.com.ar/articulo/monografia_roldan.doc (recuperado el 4 de marzo de 2008, 16.35 hs.)

Op. cit. quiere decir “obra citada”, en abreviatura latina. En el caso que se trabajen dos (o más) obras del mismo autor, luego de la primer cita (donde se consignan todos los datos bibliográficos) puede citarse de manera abreviada: Bruno Secondin, Espiritualidad en diálogo, p. 9

Nota: nunca debe usarse op. cit. para un autor del que vamos citar más de una obra en la monografía, porque el lector no sabrá de cuál de las obras se trata.

Ibíd. Otro modo de evitar la abundancia de datos es la utilización de la expresión Ibídem (abreviada generalmente por Ibíd o Ibid.). Se utiliza esta expresión cuando uno va a citar otro párrafo de la misma obra en una nota inmediatamente posterior. Entonces, quiere decir que se está trabajando la misma obra de la última cita, pero en una página distinta (si es en la misma página que la cita anterior, solo puede ponerse Ibíd., y en tal caso se entiende que es otro párrafo de la misma página citada previamente).

Nota: en la utilización de Ibíd. Hay que tener cuidado de no intercalar entre dos citas previamente hechas una tercer cita nueva de otra obra, puesto que se corta la cadena de referencia del Ibíd.

Negritas o cursivas originales. Si la cita que uno hace textualmente tiene negritas, subrayado o cursivas, debe consignarse, luego de la indicación de página, “negritas originales”, “cursivas originales”, o “énfasis original”. También existe la posibilidad de que uno (como autor de la monografía) quiera dar énfasis a ciertas palabras de la cita. En tal caso, debe consignarse “énfasis nuestro”, “cursivas añadidas”, o palabras similares.

Nota: evitar la expresión “negritas del autor” o “cursivas del autor”, puesto que genera dudas; ¿qué autor, el del libro o el de la monografía?

9. ESCRIBIR LA MONOGRAFÍA

Con los datos recogidos y el bosquejo más o menos completo con sus divisiones y sub-divisiones, ahora hay que redactar el trabajo.

Algunos aspectos prácticos que hacen a la redacción son los siguientes:

9.1.1 Utilizar los términos exactos. Si hay dudas, consultar al diccionario.

9.1.2 Escribir en tercera persona es aconsejable, sobre todo cuando se escribe una tesis. Por ej.: En lugar de decir: “como resultado de la investigación que he realizado...” debiera decirse: “como resultado de la investigación que el autor ha realizado...”

9.1.3 Gramática y puntuación. Procurar que las oraciones sean completas, con sujeto y predicado y no frases aisladas. Procurar oraciones cortas. Evitar repeticiones innecesarias. Coordinar bien los tiempos verbales. Por ejemplo si estamos usando el pasado, no cambiar a tiempo presente en el mismo párrafo y viceversa. En cuanto a puntuación, colocar donde corresponden los puntos que dividen las oraciones. Si se cambia de párrafo se coloca punto y aparte. Las comas (,) se utilizan para separar una serie de cosas: ej. “El problema de esas iglesias radicaba en: conflictos, liderazgo y administración.” La conjunción se coloca antes del último término de la lista.

9.1.4 Evitar en la medida de lo posible la adjetivación. En monografías o tesis, el autor tiene que procurar ser objetivo y no tendencioso. Por lo tanto, debe evitar el uso indiscriminado de adjetivos. 8.1.5 Evitar el lenguaje ampuloso y afectado. Con esto se hace referencia a aquella tendencia de algunos escritores que abusan del pleonasmo y lenguaje muy rebuscado que lo torna ininteligible.

“No es propia de un trabajo científico o literario una prosa abigarrada, barroca o pomposa, salvo que se pretenda ocultar carencia de ideas o presentarse con pretensiones de genio. La redacción científica ha de guardar en su estilo un cierto ascetismo literario: debe ser llana, directa y precisa. Una monografía escrita en buen estilo reunirá las características de unidad, precisión, fluidez y concisión.” (Como redactar una monografía, Buenos Aires: Ed. Didacta, 1977, p. 47).

Para lograr todo esto sólo se requiere una cosa: práctica.

Tomado con fines didácticos de la página web http://www.scribd.com/monografia-roldan/d/524307 por el profesor Carlos Vielma. V Preescolar CUAM. Yaracuy. Marzo 2010

SESIÓN 1: LA REDACCIÓN

¿Qué es la comunicación?



Es el proceso de transmisión de un mensaje entre emisor y receptor, que contenga una intención comunicacional y se exprese dentro de un contexto y con el uso de un código común a ambos. Comunicar significa manifestar o hacer saber a otro alguna cosa.

En el acto de comunicación intervienen cinco elementos:

EL EMISOR: El que habla o escribe.

EL RECEPTOR: El que escucha o lee.

EL MENSAJE: Lo que el emisor transmite al receptor.

EL CÓDIGO: O sistema de señales convenido previamente para poder entenderse.

EL CANAL: Medio a través del cual llega el mensaje (Voz humana, escritura, teléfono, convencional, etc.)

Dentro de la comunicación escrita, tenemos las siguientes características:

Claridad: Es la que no deja lugar a duda respecto a su significado, no da lugar a malos entendidos.

Concesión: Es la que emplea el menor número de palabras posibles para expresar los conceptos.

Sencillez y naturalidad: Carece de afectación y rebuscamiento, usa palabras de fácil comprensión.

Totalidad. No dejar impresión al destinatario que el mensaje es incompleto, debe tener todas las ideas esenciales relacionadas al tema.

Redacción

Conceptos:

1.- Etimológicamente significa poner en orden, compilar.

2.- Es el arte de transmitir por escrito los pensamientos o conocimientos previamente ordenados. Dar forma escrita a la expresión de una idea o cosa.

3.- Es un escrito en el que se desarrolla de una manera clara y precisa un tema determinado. Es realizar por escrito un conjunto ordenado de pensamientos, de acuerdo a las cualidades de coherencia, claridad y belleza.

Objetivos

1.- Informar al lector sobre decisiones, proyectos o ideas.

2.- Influir en la actitud que ha de adoptar el lector al leer el mensaje.

Características (Vitales y Complementarias)

1.- Vitales (Fondo o contenido)

a.- Claridad

Es como las ideas o pensamientos se expresan en una forma concisa o breve, la cual se consigue utilizando frases cortas y signos de puntuación. No deja lugar a dudas respecto a su significado. La redacción debe de ser clara y fácil de comprender, los lectores deben de estar seguros de la intención de los escritos, esto se logra mediante.

1) La selección de palabras y frases que expresen el significado exacto y se interpreten de una sola manera.

2) Evitar el estilo telegráfico que sacrifica claridad por brevedad.

3) Generalizando, hay que utilizar la voz activa en oraciones cortas y sencillas, evitando expresiones vagas sin sentido y ambiguas (confusas, dudosas, equívocas).

b.- Precisión

La redacción no debe de tener hechos erróneos, ni otras equivocaciones. Debe presentar solo hechos esenciales y exactos, sin ninguna desviación o exageración.

El uso correcto de la gramática, de la puntuación y ortografía, también contribuyen a que la redacción sea clara y fácil de comprender.

c.- Breve pero completa

Debe limitarse a hechos esenciales, ser breve y al caso. Debe abarcarse el tema completamente manteniendo el escrito lo más breve posible, si es necesario las explicaciones deben incluirse como anexos.

d.- Coherencia

Es el desarrollo y la disposición lógica de un tema. Se logra considerando primero el tema desde el comienzo hasta el fin y ordenar sus partes en orden lógico y que guarden armonía entre sí, que permite su comprensión y razonamiento.

e.- Unidad

El escrito debe adherirse a una sola idea principal, este principio no solo debe aplicarse a cada oración y párrafo, sino también a todo su escrito, si se tiene que considerar más de un tema prepare un documento por separado.

f.- Cortesía

Los documentos deben ser redactados en términos corteses (amables, atentos, agradables) y respetuosos; pero con el cuidado de no caer en adulación.

g.- Belleza

Cuando el contenido se ha expresado en un estilo agradable y atractivo que deleita al lector y a la vez de elegancia a lo que e ha querido expresar, el cual se consigue dándole al contenido una naturalidad y sencillez; evitando las frases articuladas y rebuscadas.

h- Seriedad

Sin incurrir en sequedad.

2.- Complementarias (Es la forma)

a.- Corrección, concerniente a:

1) Errores ortográficos.

2) Impresión desigual de letras.

3) Márgenes mal colocados.

4) Cartas descentradas.

5) Puntuación incorrecta.

6) Borrones.

7) División incorrecta de palabras.

8) Ideas y oraciones cortadas e incompletas.

9) Cartas ajadas y mal doblada.

10) Párrafos muy anchos o muy angostos.

b.- Cohesión: Unión, enlace, afinidad.

c.- Creación de interés

d.- Lenguaje positivo

e.- Modernismo

Elementos de la redacción:

Fondo: Son las ideas que el autor utiliza para desarrollar el tema.

Forma: El modo particular que el autor tiene para expresar esas ideas.

10 Reglas de "Oro para redactar":

1.- Haga una introducción breve.

2.- Evite frases que aburran y que cansen al lector antes de llegar al asunto.

3.- Sin olvidar la cortesía vaya directamente al objetivo principal.

4.- Escriba de forma concisa, clara y precisa con párrafos que no excedan de siete líneas.

5.- Para la elaboración de los documentos (correspondencia), debe de contestar las siguientes preguntas:

a.- ¿Quién?

b.- ¿Cuándo?

c.- ¿Cómo?

d.- ¿Dónde?

e.- ¿Por qué?

6.- Dé fechas y datos concretos, nunca escriba:

a.- En un futuro

b.- Más tarde

c.- Oportunamente

7.- Evite cierres demasiado formales o aburridos, así como también, palabras articuladas o rebuscadas. Sea directo y use palabras que sean en lo más posible de uso común a todos sus lectores.

8.- Sea segur@ al escribir, evite palabras como: Creo que, quizá, tal vez...

9.- Incluya dentro de la carta u oficio párrafos que sean de mayor interés, para que no parezca demasiado común, monótono o sin sentido.

10.- Haga que su lector disfrute lo que usted ha escrito.

Reglas básicas para una correcta redacción

1.- Antes de escribir se debe tener toda la documentación perteneciente, profundice en el caso, hecho o lo que se esté dando y desde ese punto de vista enfoque su redacción.

2.- Fíjese siempre un objetivo, esto ayuda a redactar con precisión y claridad; piense siempre antes de escribir.

3.- Dar al tema el orden estructural o lógico: Sujeto, verbo y predicado.

4.- Escriba frases cortas; pero que den una idea completa y clara.

5.- Utilice palabras fáciles de comprender, no dé la impresión de fatuidad (arrogancia, altanería, orgullo).

6.- No haga uso de palabras que tenga duda, ni haga repeticiones. No utilice dos palabras con el mismo significado. Evite palabras innecesarias.

7.- Utilice sinónimos cuando esté hablando del mismo tema. Consulte un buen diccionario.

8.- Nunca corte un nombre propio, cifras, ni siglas al final del renglón (o margen derecho).

9.- Utilice correctamente el lenguaje y evite en lo posible la utilización de gerundios.

10.- No haga párrafos largos (8 líneas máximo) y no abuse de la puntuación.

Aspectos básicos de la redacción

1.- Expresión, escritura o forma que se refiere al conjunto de vocablos y frases utilizadas para transmitir los pensamientos.

2.- Contenido, fondo o tema a que se refieren, las ideas o pensamientos que se quieren expresar en el escrito o informe (documento en si). Contenido: Se refiere al documento. Tema: Lo específico. Fondo: Lo entendible, de lo que hemos hablado.

Sugerencias para conseguir una buena técnica de redacción

1.- Conocimiento de estructura sintáctica.

2.- Observar la expresión oral de los que nos rodean.

3.- Adquisición de una riqueza léxica, para asimilar nuevos vocablos.

4.- Realizar ejercicios de análisis de lectura.

5.- Realizar síntesis de escrituras.

6.- Interés por la lectura de libros, periódicos, revistas, proyectos, informes, etc.

Para la correcta elaboración de un tema por escrito es preciso dar los siguientes pasos:

· Seleccionar bien el tema sobre el que se desea trabajar.

· Recopilar el material necesario relacionado con el tema: notas, artículos, bibliografía, material gráfico.... que nos documenten al máximo sobre el mismo, y que todo ello pueda organizarse para la elaboración definitiva del tema.

· Formular los objetivos generales y concretos y confeccionar un esquema con los puntos esenciales que sirva de guía en la elaboración y el desarrollo del tema.

· Redactar un borrador sobre el cual se puedan corregir los errores y perfeccionar los contenidos.

· Procurar que dicho trabajo sea crítico, original y creativo

· Hacer una portada en la que aparezcan:

o Título del trabajo

o Autor: nombre y apellidos

o Materia

o Centro cultural, institución o universidad a la que pertenece el autor

- Nunca olvidar la presentación de las correspondientes Introducción y Conclusión: la primera debe presentar el tema sobre el que se va a tratar de forma desde lo general a lo particular, planteando la necesidad y el por qué de tal tratamiento; y la segunda refiere a lo que se logró con la investigación o el abordaje del tema, señalando de forma positiva lo que se puede generar de él.


Material recopilado por Carlos Vielma para la cátedra Taller de Redacción del V Semestre de Preescolar de la extensión san Felipe del CUAM de la página web www.mailxmail.com/curso-aprender-redactar. Yaracuy, marzo 2011.